El lifting facial, técnicamente denominado Ritidectomia, está encaminado a tratar los signos gravitacionales, los pliegues nasolabiales, el daño solar y la caída de los pómulos, mejillas y zonas mandibulares. El lifting frontal se realiza o nó en conjunción con cirugía de parpados.
El candidato ideal es aquella paciente con exceso de piel en mejillas, perdida de tonicidad y perdida del alineamiento mandibular.
Las complicación más común es el hematoma, que de presentarse debe ser drenado lo antes posible a fin de evitar daño en la vascularización de la piel. Las pacientes fumadoras presentan riesgo potencial en la cicatrización de los tejidos, de igual forma se debe alertar sobre los riesgos de daño de estructuras nerviosas.
Durante la primera consulta Vd. debe informar a su cirujano de los antecedentes médicos que pueden interferir en el curso de la cirugía, como tabaquismo crónico, toma de corticoides, aspirina, presión arterial alta así como tendencia a la formación de cicatriz queloidea.
La mayoría de los cirujanos optan por la anestesia general.
Un lifting facial dura alrededor de 4 horas , no obstante el tiempo está en función de la extensión del procedimiento, si se
hace solo lifting facial o si se asocia parpados y cuello.
La incisión abarca la zona temporal contornea el pabellón auricular y se dirige hacia atrás hacia
el cuero cabelludo.
En general se despega la piel hasta los surcos nasogenianos, y se levanta una lámina que cubre los músculos faciales, se retira la grasa
en exceso y una vez tensada la piel se sutura con sutura intradérmica muy fina.
Después de la cirugía se colocan dos drenajes uno a cada lado. Según criterio
del cirujano se le aplicara vendaje.
El lifting frontal tan apenas ocasiona dolor. Vd. no deberá inclinar la cabeza hacia abajo para reducir la tensión de la sutura
de detrás del pabellón auricular.
Los puntos se retiran a los 10 días.
La inflamación dura alrededor de dos semanas, tiempo durante el cual deberá reducir sus actividades sociales y laborales.